La destruccion de lo inmenso se reparte en pequeñas unidades de aquello original para luego tener que encontrarlas en distintas formas, tamaños y tiempos, queriendolos unificar en su fase inicial, aunque jamas eso sera y tan solo el reflejo de aquellas cosas son las que hoy aprender a disfrutar se debe lograr, ya que tan solo nada queda, y todo recuerda.
Es el sacrifio del cual uno niega, esquiva y evade, pero siempre encuentra el lugar para caer en el blanco y a su victima destrozar. Todo precio logra ser acorde a su valor, y es asi que por cada fuerte emocion, con gran angustia esta deuda se saldara, y es aqui mientras el vacio llenemos, que mentes lloveran, gustos lloraran y aromas cortaran las venas por donde caudales de amor patinaron con brillo las paredes de aquellos lustres canales.
Pero nuevamente encontramos que aquellas cosas de las que nos enamoramos son tan solo lo que pretenden ser y no lo que realmente son, ofuscando toda posibilidad de al menos poder tocar aquellos fragmentos que de por vida intentamos rescatar del vasto vacio que inunda el espacio.
¿Como seguir forzando al vampiro en mi interior a que no salga para saciar su sed?... No quedan muchas fuerzas para contener y simplemente aquel que dominaba los miedos se invocara.
El reinado comenzara, y esta vez ya nadie lo parara. Consagrado para retomar el cielo èl estara.
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